El cobre es fundamental porque es el material conductor que permite la transición energética, la electromovilidad y el desarrollo de tecnologías. Sin este mineral, no sería posible fabricar baterías de alto rendimiento, redes eléctricas eficientes ni dispositivos inteligentes, lo que lo convierte en el motor de la economía verde global.
¿Cómo ayuda el cobre a combatir el cambio climático?
El cobre es el aliado número uno en la lucha contra el calentamiento global. Gracias a su alta conductividad térmica y eléctrica, es esencial para las energías limpias.
Según el Banco Mundial, la generación de energía solar y eólica requiere una intensidad de minerales mucho mayor que las fuentes tradicionales. Chile, al ser el principal productor, juega un rol estratégico en la descarbonización del planeta a través de un sector minero cada vez más consciente.
¿Qué relación existe entre el cobre y la electromovilidad?
La movilidad del futuro es eléctrica, y el cobre es su componente principal. Los vehículos eléctricos e híbridos dependen de este metal para sus motores, cableado y baterías.
De acuerdo con datos de la International Copper Association (ICA) recopilados por el Consejo Minero en su informe «Minería en Números», la cantidad de cobre necesaria aumenta drásticamente según el vehículo:
- Auto convencional: 23 kg de cobre.
- Auto híbrido: 40 kg de cobre.
- Auto eléctrico (BEV): 83 kg de cobre.
- Autobús eléctrico: ¡369 kg de cobre por unidad!
Esta demanda asegura que el sector siga creciendo y necesite mentes innovadoras para optimizar su uso.
Fuentes de información:
- Minería en Números, Consejo Minero (Datos de ICA y Banco Mundial).
















